El
Romanticismo llegó a México en forma tardía, es decir, en la segunda mitad del Siglo XIX, los poetas de nuestro país dejaron a un lado las discusiones políticas y se reunían en las tertulias para escuchar música y disfrutar de una bella composición. Fue en una de esas reuniones en las que un joven estudiante de medicina,
Manuel Acuña, conoció a
Rosario de la Peña, una chica inteligente y bella.
Manuel Acuña se enamoró perdidamente de ella, pero su posición social no le permitía aspirar al cortejo. Ella nunca se dio cuenta del enamoramiento del poeta y una noche la buscaron el maestro
Ignacio Manuel Altamirano y el mejor amigo de Acuña,
Juan de Dios Peza para comunicarle que ese poeta silencioso y a la vez excelente orador, se había suicidado.
 |
| Manuel Acuña |
Acuña vivió como todo un romántico y al ver que su amor jamás sería realizado se despidió de Peza y le dijo que haría un largo viaje. Se despìdió y se recostó en su lecho para beber un veneno amargo y café. Peza, sospechando una locura de su amigo, acudió a su dormitorio, pero no pudo hacer nada. Muchos años, Rosario de la Peña fue señalada como culpable de la muerte del joven poeta que dejó de existir a los 24 años. De todos los poetas sobresalieron, además de Acuña,
Juan de Dios Peza, a quien se le conoció como "el poeta de la familia"; mientras que
Vicente Riva Palacio e
Ignacio Manuel Altamirano no sólo escribieron poemas y prosas, sino que participaron en la guerra contra los franceses, durante la etapa de la Intervención. Riva Palacio se dedicó al periodismo como reportero y Altamirano a la política.
Vamos a escuchar algunos poemas de Acuña en los siguientes enlaces:
Nocturno a Rosario:
http://www.youtube.com/watch?v=9LUO_q12TpU&feature=related
Ante un cadáver:
http://www.youtube.com/watch?v=-IEmuruH_tA
No hay comentarios:
Publicar un comentario